sábado, 24 de agosto de 2013

Los superpoderes





El agua salpicaba con cada piedra que le lanzaban Emilio y José, a la laguna improvisada que se formaba con las aguas de la quebrada la virgen, del barrio Santo Tomas, el hastió de unos días libres sin posibilidad de plan vacacional, lleva a Emilio, a hacerle una pregunta a José fuera de lo común. ¿No te gustaría tener superpoderes? No sé ¿Para qué? Dijo José, Emilo lo miro y dijo: Para salir volando de aquí como superman.
Tener superpoderes, ha sido la fantasía preferida de todo niño y el deseo oculto de muchos adultos, novelas, comics, películas y hasta las historias de la vida real, son sazonadas con personajes, que destacan por hacer lo que cualquier mortal, ni se atrevería, porque muchos de estos personajes míticos son inmortales, aunque de este lado de la pantalla, o de la novela, se pretenda seguir vivos sin resucitar.
Emilio preguntaba sin cesar a José, ¿No te gustaría ser invisible? ¿Tener un batimovil? ¿Mover los metales? ¿Usar la telepatía? ¿O vas a decir como mi mama, que los superhéroes no existen? ¿No crees que podamos ser superhéroes? Por un momento José guardo silencio tratando de encontrar respuestas ante tanta duda, pero luego con la seguridad de un oráculo, respondió: Claro que los superhéroes existen, y podemos serlos. ¡Solo tenemos que ser del gobierno! La cara de desconcierto de Emilio, era como la de Luke Skywaker cuando Dark Vader le dijo que era su padre.
José al ver la cara de Emilio, no le quedo de otra, que tratar de explicar, lo que parecía una locura o una broma de mal gusto, en sus palabras, José explicaba que para volar están los aviones de PDVSA, presidenciales y dólares para Conviasa y cubana de aviación. ¿Que mas invisible que un gobierno, que no se encuentra en los hospitales y las calles del barrio? ¿Para qué batimovil? Si hay camionetas, carros de lujo y hasta tanques rusos ¿Mover metales? ¿Qué más poder? Que mover el oro, las cabillas y el aluminio, si hasta se gobierna por telepatía.
No era que José no tuviese mucha razón, pero entonces, si el gobierno es un superhéroe, con tantos y tan distintos poderes, ¿Por qué está solicitando poderes especiales, para luchar contra la corrupción? Es como si acuaman pidiera poder respirar bajo el agua, para luchar contra los tiburones. En eso, el llamado de la mama de Emilio en forma de grito, suspendió la tertulia juvenil.
Ya en casa, la mama de Emilio lo escucha con atención, mientras lo abraza en la soledad de su humilde vivienda, y luego de contarle su conversación con José, le dijo: Mama, tienes razón los superhéroes no existen, a lo que la mama le respondió, no hijo la equivocada soy yo, si existen, y están vivos de verdad, son como nosotros, trabajamos, estudiamos, somos honestos, y no nos dejamos engañar, creemos en que puede haber un cambio para mejor, y no necesitamos poderes especiales, solo el poder de la verdad y el esfuerzo.
Un beso en la frente dio la despedida al dormir, no sin antes susurrarle al oído, mi niño bello, tú eres mi superhéroe.

domingo, 21 de julio de 2013

Cita a ciegas



Cuando la cura para el paciente es una cita a ciegas, la enfermedad está muy viva.
Tener una cita a ciegas, es casi el último recurso que se posee, cuando la capacidad para escoger, o esperar que algo bueno llegue a tu círculo, se reduce a lo mínimo, asistir a ella, no te hará mas perdedor que los demás, pero tampoco te hace más digno, quien va a este encuentro cual invidente con su penúltima carta, claramente está en desventaja, y por más que trate de disimular, su posición será la misma de quienes en algún momento, se rindan a ese encuentro lúdico, lleno de expectativas e intrigas. Saber que vendrá, que se encontrara y que hay detrás de esa puerta que están por abrir, son parte del juego en el que se han obligado a participar, por necesidad o resignación.
No era de día ni de noche según la oscuridad del cielo, pero Miguel estaba expectante, llego mucho antes de lo normal ¿Que encontrare? ¿Tendré alguna oportunidad? Se preguntaba Miguel, mientras los minutos se le escurrían en la espera. Por otro lado Mary no quería ir sola, no sabía cómo iba a ser, además con el apoyo de una amiga, siempre es más fácil, no vaya a ser que al llegar, nada sea de su agrado o mucho para manejar, y se precise matizar la situación con alguna frase, o un chiste muy de su amiga, de esos que terminan con  ¡Pero hay patria!
Miguel la vio llegar, ella se le acerco y le dijo: Al parecer vamos a compartir un rato largo aquí, yo soy Mary, el dijo Yo soy Miguel y tengo el numero 422, la sonrisa de Mary ilumino el incipiente amanecer ¿Tendrían una oportunidad? las preguntas no se hicieron esperar ¿habrá pollo? ¿Sacaran la carne? La cola multicentenaria, que desde la madrugada se hace todos los días en el supermercado Bicentenario, comenzó a moverse, jóvenes militares, que allí pierden su potencial para estudiar, preparase y aportar al país, empiezan la refriega con una multitud azarosa por entrar, los que conocen de logística y tácticas, las usan para cuidar que los de tercera edad, no sean atropellados y las damas no se tiren de los cabellos por la harina P.A.N. las técnicas en interrogación, se usan con poco éxito para detectar a alguno de los muchos que van todos los días a comprar un rebusque, hecho producto de primera necesidad revendido, comienza la rebatiña, nadie sabe a dónde ir primero, por el papel, la margarina, ¿Y si no hay? ¿Y si mientras se acaba el aceite?
Mary y Miguel avanzan mientras conversan, la cita a ciegas continúa, no saben que les espera, que es lo que hay, quizás las bolsas de los que salen les den una pista, entraran juntos y él en un gesto de caballerosidad, le dirá: Yo no voy a comprar atunes, si quieres te compro los seis que me tocan, ella le dirá: A mí no me hace falta aceite, el se reirá y dirá, eso se ve… En eso entran y la magia se pierde, es más importante cazar lo poco que quede de algo, la enfermedad ¡vive! ¡Está viva! ¡Son muchos los pacientes! La cita es con el cochino, la leche, el arroz.
 Mientras, dos septuagenarios con un par de bolsas -Del peso de su pensión-  salen de la cita a ciegas sin recordar cuál ha sido el mejor gobierno que han vivido, pero con la certeza de cuál es el peor.

lunes, 24 de junio de 2013

Ya no estoy loco


Las luces venían hacia mí, se turnaban sobre mis parpados semiabiertos, sobre un cielo blanco estático, quería moverme, aunque esto era una redundancia, porque esa intermitencia lumínica me decía dentro de mi propia perdida de equilibrio, que no estaba inmóvil, quizás ese pinchazo que sentí a mansalva en el cuello, tuvo algo que ver con esto, lo único que se, es que se me cierra el día o la noche, en estos pesados parpados que se niegan a mantenerme despierto.
Una voz como la que le decía a Juan Luis guerra, tranquilo Bobby, tranquilo, en su canción el Niágara en bicicleta, me decía , despierte, despierte es hora de levantarse. En menos de lo que imagine, estaba en una fila para tomar el desayuno, la gente a mi alrededor era muy amable, aunque esto no era suficiente para darme cuenta de que algo andaba mal, claro desde siempre fui muy observador y esto me sirvió para detectar una horrible situación, el que estaba delante de mí, el de atrás, las señoras que comían en la mesa amarilla, la joven con sonrisa perdida y hasta el que tenía las llaves, todos estaban locos.
Lo primero que me pulso el instinto, fue miedo, ganas de escapar, de gritar: ¡Aquí ha habido una equivocación! ¡Yo no debería estar aquí! ¡Alguien por favor que llame al encargado! ¡Necesito hablar con él! Pero tantos años en compañía de mi abuela y de Delia Fiallo, me enseñaron que no hay nada peor para un cuerdo como yo, que decir que no se está loco, y menos si te superan en número, recursos, y tienen la llave.
Debo confesar que todo en mi vida estaba muy bien, deje de comer arepas cuando por VTV me entere de que los acaparadores manejaban el producto, compre una sartén de cerámica y deje de usar aceite y margarina, al no mas saber que había una conspiración para no producir, jamás me preocupe por el dólar, como saben yo gano en bolívares , comprendí que la inseguridad, en gran parte era mi culpa, ya que mientras uno más posee, mas motivos da para que lo asalten, vendí mi carrito para así tener la inicial de un Venirauto, y aunque llevo más de dos años en la lista de espera, se que pronto va a llegar, acaban de abrir una página web que esta buenísima y hasta te envían un correo con un saludo bolivariano, los saboteos del sistema eléctrico hacen que las estrellas se vean de un nítido insuperable, otra razón más para dar gracias a la revolución, y cuando se me ocurrió comprar un metro y medio de manguera para solventar el mínimo y pasajero desabastecimiento de papel tualet, algo comenzó a romper mi lógica revolucionaria, escuche que el comandante supremo murió pobre, ¿Como puede ser esto? ¿Qué paso con sus trajes Armani y sus relojes suntuosos? ¿Su familia quedo tan empobrecida, al extremo de permitir que el, partiera paupérrimamente? ¿Quién maneja el Bentley? ¿Y quién se pondrá el abrigo y los nueve pantalones? A todas estas todavía en shock, escuche que a un alto funcionario en la Guaira lo apresaron con cuatro millones en efectivo y que el jefe del INDEPABIS de Sucre estaba en huyendo, con la camioneta del organismo y nadie lo ha visto, todo mientras Nicolás le dice a la exjefe del INDEPABIS que ella es culpable, porque robaban en sus narices ¿Acaso es la única que tiene nariz?
Todo se arremolinaba en mi mente, desbalanceando mi centro socialista, pero quien me quebró fue Elías, si el mismo Jagua, cuando me puso a elegir entre papel tualet y patria ¿Qué tiene que ver el trasero con las pestañas? ¿Tendrá él, la fórmula para limpiarse con la patria? En ese momento decidí limpiarme sin remordimiento, salí del baño fui al consejo comunal y les grite, ¡Nos están engañando! ¡Regalaron lo reales! ¡Los universitarios tienen razón! ¡Viva la libertad! En eso me agarraron y sentí algo en el cuello, trate de resistir, hasta que me desmaye.
Hoy ya estoy recuperado, camino por las calles con los ojos bien abiertos a la realidad, los miro en las colas para comprar, en las emergencias de los hospitales, con sus franelas rojas en un refugio, en los alrededores de las morgues y sé que muchos de ellos no lo saben, algunos si y lo disimulan muy bien, de lo único que estoy seguro cuando los veo, es que lo que soy yo, ya no estoy loco.

domingo, 2 de junio de 2013

Lo mejor está por venir



¿Qué porque me rio de la vida? Porque llorar por ella no tiene sentido.
Siempre cuando doy mis charlas sobre actitud positiva y buen humor, no dejo de decirle a la gente, que todos nosotros tenemos justo detrás del cuello, un breaker, un apagador, el cual en la medida que caminamos en posición derrotera, cabeza abajo, tendera automáticamente a bajarse, desconectarse, o a perder energía, y que cuando el desánimo nos lleva a solo mirarle la cintura a la vida, el swicht del alma se baja, y todo aquello que está abajo también, y es que levantar la mirada, aparte de no hacernos parecer como unos “Buzos” nos da la increíble ventaja de ver el mundo de otra forma, tener una posición erguida - Sin contradecir tantos siglos de evolución - nos permite poder respirar mejor, darle tonicidad a los músculos y evitar lesiones en nuestra columna, una persona que camina erguida, contagia positivamente a todo su organismo y si a esto se le agrega una sonrisa, la buena vibra o buena onda, impregnara a todos los que estén a nuestro alrededor, sin contar con el extra, de que no parezcamos presa fácil para el hampa o para quien quiera manipularnos, ya que no hay algo que motive más a un depredador, que una presa débil, herida o desanimada.
El buen humor es una decisión, la cual debe tomarse diariamente con las primeras luces del alba  -Aunque ALBA suene a despilfarro - porque como dice la sabiduría popular, la vida se ve según con el cristal con que se mire, y todos tenemos a la mano ese cristal maravilloso, positivo y lleno de buen humor.
Quienes nos llenamos de buen humor, y nos reímos de lo increíblemente absurdo de un país, de sus situaciones y gobernantes, no somos el problema a vencer, cuantas veces no he leído y escuchado eso de que: Por esa mamadera de gallo es que estamos como estamos. Pues no amigos, estamos mal por la corrupción, la violencia, la deshumanización del prójimo, por convertir al adversario en enemigo, por desangrar la patria y servirla como almuerzo a países extranjeros, que se dan festín en nombre  de una revolución absurda que nos lleva en el tiempo, a la época primitiva de los cazadores  y recolectores - De productos básicos y de esperanzas -  dejándonos como postre, escases, universidades sin presupuesto, salud mediática y sensación de inseguridad.
Nosotros, quienes hacemos reír, somos parte se la solución, liberamos la presión del estrés en una carcajada, mejoramos el sistema inmunológico a punta de sonrisas y desnudamos las incoherencias con juegos de palabras, que hacen reflexionar, crecer como ciudadanos y como seres humanos, olvidando la pena y el miedo, incluso hasta el sarcasmo se escapa como aliviadero, ya me lo decía un Psicólogo quien fue mi profesor llamado Crispín: Tienes que poner cuidado con ese sarcasmo, denota una agresividad reprimida, a lo cual le respondí: Si es cierto, ¿Pero es mejor que andar golpeando gente o destruyendo cosas no?
Es por esto, que creo que viene el momento, viene el cambio, el triunfo de la civilidad, el progreso, la paz, el humor y la felicidad, pero sobre todo dentro de nosotros mismos.
Es la hora de dejar de clonar las tristezas, y reproducir nuestras alegrías, porque lo mejor, está por venir.

martes, 28 de mayo de 2013

El espanto de la corrupción


La praxis hace al experto, la corrupción como toda empresa es perfectible, y cuando el límite de la decencia colinda con la certeza de la impunidad, el contrabando de almas pasa desapercibido.
¿Cómo se pasa de copiarse en el liceo a vender un país? ¿En qué momento colearse por el hombrillo se convierte en un, si no quiero dejarlos pasar, no pasan? Simple, en esos pequeños detalles, en esas mentiras repetidas con que los hombres terminan convenciéndose a sí mismos, de que todo el mundo es corrupto y quien no lo es, es un perdedor, que robar y dejar robar no es lo mismo, y si se hacen ambas, hay que hacerlo bien y respaldarlo en el bienestar del “Pueblo”, aunque ese “Pueblo” sea muchas veces de un solo habitante, el más necesitado, el que robó.
Cuando uno escucha a un diputado del gobierno por el Estado Lara como Julio Reyes hablar que se está construyendo un nuevo tejido económico, como justificación para la aprobación de un crédito adicional,  lo primero que me viene a la mente es una gran red, una gran tela de araña que como trampa cubre todo el territorio nacional, una fina maraña que va atrapando a sus presas, no para digerirlas de inmediato, si no para diluir su estructura de valores, con jugos gástricos de dinero fácil y reducir su sistema inmunológico a nivel de resignación mezclado con conformismo, y es que este crédito adicional aprobado por la AN este martes 28 día de Jacinto Lara, tal como lo explicaba el Diputado Marquina, no define ni lo sujetos, a quien se le va a rendir cuenta, quienes son los responsables, si es un préstamo o una donación, si esto pasara a ser de los empleados, o será siempre del gobierno , es decir pareciera que quien ideo todo este costoso revoltillo comunal para esta aprobación milmillonaria, se inspiro en sus metas como en la aplicación, en algo etéreo, que tiene sus alcances íntimamente ligados a la canción “El espanto” de “Carota ñema y taja” - Grupo musical larense de música venezolana -  Ya que en su programación siendo realistas, no se sabrá ni cómo, ni donde, ni cuando, ni porque se está ejecutando - Espantando- y es que montos  de casi un millón de dólares al cambio oficial, asignados para cada una de las tres panaderías comunitarias, a las que se les están aprobando los recursos, nos obligan a pensar que este dinero hará más fuerte la red o que dichas panaderías serán montadas en algún lugar  de Suiza, para competir en buena lid, tal como lo hacia el BANDES a través de una de sus ejecutivas.
Porque hay que lanzarle un dinerito a quienes mantienen las presas frescas de la red, tejido que gracias a su tensión, detecta cada movimiento que se pueda hacerse para liberarse,  provocando una reacción que termina con quiera salirse, en la cena del día. Y es que el dinero des-comunal es para peluquerías, heladerías y no solo para herrerías y bloqueras, como seguía diciendo el diputado,  porque ese crédito adicional es como el muerto de esa misma canción, sin cabeza, sin pantalón ni camisa, aunque la red de corrupción siga con las manos en el bolsillo - De todos - y una macabra sonrisa.