martes, 12 de febrero de 2013
Carnaval sobrevenido y la comparsa de la verdad
sábado, 18 de febrero de 2012
Un disfraz que le guste al jefe

Como todos los años llego el carnaval, y con él las decisiones difíciles, para Abelardo, joven estudiante, con ideas socialistas, becado en una misión e hijo de un diputado. Ir a la playa era un sacrificio logístico, que implica precios al doble de lo normal, establecimientos que se les acaba la comida, donde sistema eléctrico colapsa – En su caso cortes programados - Falta el agua, abusadores haciendo guerra de minitecas a la orilla del mar, redundando en las canciones que dicen muévete y mamita, las largas colas en el camino de ida y vuelta, telecajeros que solo dispensan excusas y otras razones.
Tomar la vía aérea, para cualquier destino ya en si es un sacrificio con los vuelos suspendidos de la línea del pueblo – Conviasa - primero recuerden que la prioridad es Margarita, y como de costumbre los vuelos se retrasaran, porque el avión tendrá que hacer unos viajecitos a la isla, mientras él, espera cómodamente, en el zafarrancho del aeropuerto de Maiquetía, en el cual, habrá uno que otro baño sin agua, nadie dará información fidedigna, todas las líneas querrán embarcar por la puerta 5, ya que sale más barato vía autobús, aunque se corra el riesgo de que colisione con un avión. Claro está que para Abelardo, eso son nimiedades, que se están solucionando y seguro tendrán respuestas en los próximos 10 o 20 años, dentro del marco de la revolución.
Sin embargo, aunque para algunos lo del carnaval no es tan importante, Abelardo coincide con el gobernador de Monagas, el carnaval hay que vivirlo, aunque haya que limpiar las calles con el agua que no se tiene en las tuberías, y para eso se necesita un buen disfraz, uno que sea bueno, bonito, barato, endógeno y socialista, y es allí donde la cosa se le pone difícil, y ya verán porque.
De superhéroe, no, porque el único superhéroe es el comandante, de árabe tampoco, porque podemos ofender a nuestros hermanos Iraníes, - Lo mismo seria de chino ruso o indígena - De mosquetero o Robín Hood, imposible ya que ellos son la imagen viva del líder, de marciano o extraterrestre, es un peligro, quien sabe si estos están encompinchados con el imperio, cosa que no agradaría en el PSUV, de cura, ni loco esos son unos desestabilizadores, de rumbero, jamás la revolución es algo serio, de militar, para nada eso no es un disfraz, de pirata, podría traer problemas con algún ministro o funcionario, de médico, tendría que asegurarme que fuera comunitario y lo que se quiere es la igualdad.
Abelardo pensó y pensó, en un disfraz que lo hiciera ver obediente, dispuesto a avanzar a paso de vencedores, que entendiera y aceptara las promesas, que no protestara, que no oliera a imperio ni a empresa privada, que compartiera una sola visión de las cosas, que lo hiciera ver como uno de muchos camaradas y sobretodo un disfraz que le guste al jefe, y así fue, sus plegarias al che, dieron fruto y lo encontró.
Este carnaval ira con su frente mirando el piso, disfrazado de zombi, ideal para agradar al jefe, sin ningún conflicto de intereses, el problema está, en que el carnaval pasa y el pueblo queda, y no todos querrán seguir usando el mismo disfraz.
lunes, 7 de marzo de 2011
Sin el mejor disfraz
Ahí estaba yo tratando de confundirme entre la multitud, de ser uno más, pero algo andaba mal, la gente me miraba. Todos se daban cuenta de mi presencia, al principio pensé que eran ideas mías, mas en la medida que la fiesta transcurría, me convencía de que mi disfraz los molestaba. Blanca nieves - De pelo rulo y acento andino- me hizo una mueca de desaprobación y se fue a bailar con frankenstain, que visiblemente no sé afeito y vestía una franela del che Guevara, una de las hadas madrinas le susurro a un Superman envejecido - Con cara de Sheldon el de Bin Bang Theory - algo así como, no se debería permitir… Cuando yo era presidenta… El único que se atrevió a dirigirme la palabra, fue, uno de los tres chiflados que con unos tragos de mas, confundía las eres con las eles, además de tambalearse como un porfiado , pero como borracho no es gente y me sentía mal con tanta indiferencia, me fui a una esquina, mientas buscaba en mi mente alguna razón para tanta inhospitalidad, no terminaba de entender, hasta Batman y Robín ya barrigones con sus escoces en mano me miraban raro, lo cual viniendo de ellos era toda una redundancia. En eso se formo un barullo cuando sacaban a alguien que se quiso colar, disfrazado de chofer del metro, entonces a ritmo de los hermanos Lebrón, entro una loba vestida de Shakira ó al revés y todo se aclaro, la culpable de todo esto era Anita, y yo tenía razón, nadie entendería. Por muy autentico y real, que fuera mi disfraz.
Eran las ocho de la noche, sonó el teléfono y escuche, a que no adivinas a que fiesta me invitaron y a que no sabes quién me va a acompañar, hasta allí todo era normal, ella me hablaba de la fiesta, yo le decía lo aburrida que seria, ella me rogaba y al final terminaba llevándola a un sitio lindo a cenar como resultado a un plan de huida, que nos salvaba de un rio de bostezos y de cuentos interminables y aburridísimos. Pero esta vez Anita se resistió, me dijo no señor es la mejor fiesta del año, la va a pagar PDVSA, va a ser en la cancillería, van a los diputados, el alto gobierno, nosotros y va a ser de disfraces, ¿De disfraces? ¿Pero yo no tengo ningún disfraz? Tranquilo ya lo resolverás.
Desde ese momento empecé a barajar opciones en mi cabeza de cuál sería el disfraz más apropiado para lucir en una reunión tan sui generis, pensé en algo clásico, de Zorro, pero el hecho de encontrar muchos sargentos Garcias convertidos en generales ó que alguien viera mi pecho diciéndome… ¡Ah Zocialista afrodesendiente ¡ Me hizo cambiar de parecer. Por supuesto de negrito, indígena, conquistador Español, Bush, Uribe, sindicalista, estudiante, ganadero, ó de demócrata, podrían ser una ofensa para los invitados, ni se diga de cura, empresario, agricultor, huelguista árabe, diplomático ó miembro de alguna ONG de derechos humanos, esto no estaría acorde con el ambiente festivo. A ver, a ver… ¿y si me visto de damnificado? Mejor no porque son capaces de pasarme al piso donde los tienen, así que me pregunte ¿Qué cosa identifica a todos esos invitados y al gobierno en sí? ¿De qué cosa me disfrazo que me sientan como uno de ellos? ¿Que sería ideal para disfrutar de la fiesta sin pensar en esos rostros detrás de sus mascaras? Ya se iré de malandro ¿ Que mas malandro que un gobierno que hay que presionar con huelgas, para que cumpla el mínimo de sus responsabilidades? ¿No es de malandro amenazarte con quitarte todo si no haces lo que quieres? ¿Qué mas malandro que asociarse con otros de su calaña? ¿No es de malandros, vivir de los demás, disfrutar con sus amigotes y repartirse el botín?
Así que fui de malandro, ¿pero qué creen que paso? Me confundieron con pueblo, ¿y Anita? Al parecer fue de primera dama, porque cual conciencia nunca llego, y me dejo allí, sin el mejor disfraz.
