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sábado, 3 de octubre de 2015

La oveja, la oveja, viene la oveja

Desde que Esopo comenzó a contar su fabula del pastorcito y el lobo, la moraleja sobre la  mentira y la credibilidad, ha recorrido siglos y kilómetros, para estar presente en la mente de nuestros niños, y en la cotidianeidad de nuestras experiencias, es así como los llamados que avisan de peligros inexistentes, tienden a volverse frases vacías, que ya no hacen eco en nuestras mentes, o retoricas que tratan de justificar fantasías catastróficas, que comparten intereses insondables, junto a quienes repiten en rebaño un balido que expresa miedo, frustración y en muchos casos, deseos de tener razón y de llevar a termino, una infeliz profecía auto cumplida y poder decir: Yo se los dije, aunque esto, destruya a quien lo viva, con una sonrisa en los labios.
Esta fabula es mas que moraleja, el lobo se le perfila como el malo, que asecha a las inadvertidas ovejas, para en un ataque despiadado comerlas sin tomar en cuenta, lo tranquila de estas, lo tiernas que se ven y lo inocente de su existencia, bajo ese pelambre mullido y hermoso, de allí que la oveja siempre representara, lo bueno de la presa y el lobo, todo lo malo del depredador.
En un país como Venezuela, que está al borde de una catástrofe económica, los pastores que gritan: Ahí viene el lobo, son cada día mas, unos que gritan desde las colinas del poder que convirtiendo a los lobos en enemigos externos e internos, otros en las planicies poniéndole nombre de fraude o trampa al lobo, mientras que una gran parte, disfraza sus miedos de Canis lupus, pretendiendo buscar un culpable a lo que le pasa, sin saber que cada día se parece mas a una oveja, que hace su fila, rumbo a donde su pastor se lo indique. Al lobo lo ven, en las calles llenas de inseguridad, en los hospitales, los mercados, los ven con uniformes o sin ellos, en las escuelas, en los trabajos y hasta en sus vecinos o compañeros de labores, por lo que a la vista de todos,  hay mas lobos que ovejas ¿Y si esto es verdad? ¿Que pasa si la ovejas se han transformado en lobos? ¿Acaso después de tanto madurar y entender lo que vivimos, el reflejo que vemos en el espejo se parece mas a un lobo, que a una oveja?
Poco a poco, como ciudadanos nos damos cuenta que no somos presas, que podemos trabajar en equipo, y que quieran o no, vamos a la caza de las soluciones para nuestros problemas, que no nos atemorizan, que estamos enfocados en sobrevivir y salir adelante, no hay obstáculos que como equipo no podamos alcanzar, que ya no viene el lobo, viene la oveja, una oveja con nombre de oportunidad, acá la esperamos, no nos trae temor, nos trae cambios, éxitos y sobre todo fuerzas para reinventarnos y demostrar que siempre podemos ser, mucho mas de lo que ven, y vemos de nosotros mismos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Misión imposible




Lo primero que viene a la mente cuando se lee misión imposible es la saga del mismo nombre que lleva al cine las aventuras de Ethan Hunt, un joven espía de alto performance, protagonizado por Tom Cruise, que muy a pesar del lo difícil de la situación y en contra de todo pronóstico, con planificación de cada detalle, el uso de los recursos, audacia y la voluntad de cumplir con la responsabilidad asignada, logra el éxito por encima de todos los obstáculos.
Pero no todas las misiones llegan en helicóptero al gran cañón en forma de lentes con audífonos, algunas instrucciones acá en el trópico pueden llegar desprevenidamente en un papelito, mientras se lee el oráculo del guerrero en una hamaca, colgada en cualquier parte del llano venezolano, por ejemplo: Su misión, si usted decide aceptarla, es dar un golpe de estado con sus compañeros de armas, si fracasa no nos haremos responsables, pero seguiremos brindándole la logística necesaria. Claro está, el entrenamiento de este personaje, no fue en una granja  de Virginia, sino en la cantina de una academia y como suele suceder en la realidad latina, el carácter fallo y la cárcel era el resultado esperado, anuqué esta, es ideal para otro tipo de entrenamiento y otra asignación con el mismo objetivo: Su misión si decide aceptarla, es ser presidente, para lo cual recibirá entrenamiento en ocultar intenciones, parecer inofensivo y sobretodo no revelar la relación con quien envía este mensaje, para poder conseguir lo que no se logro - En aquel por ahora -.
La misión fue un éxito, la improvisación y el engaño fueron muy importantes para alcanzar el poder, pero a diferencia de otras operaciones, en esta no hay plan de salida, la apuesta es permanecer para siempre, solo que con astucia, canciones y cuentos, no se gobierna, por más dinero y asesoramiento que se reciba a diario. Las mentiras se agotan, las promesas se destiñen, los hilos que manejan el dinero y el poder, ya son cadenas gigantescas visibles hasta por quienes no quieren ver, el reciclaje de ministros solo produce un sabor a guiso, a mordida, a ¿Cuánto hay para eso? a ineficacia, a no me importa eso no es conmigo. Es como si la desidia y el todo sale mal, se instalara en el disco duro de los protagonistas, al punto de convencerse de que nada se puede, que el hacer algo es imposible, que el cumplir no forma parte de la realidad, al punto de creer que con solo pensar se materializaran las cosas por más absurdas que sean.
La misión es imposible, hacer, convencer, mantener la red de mentiras y complicidades, todo es válido en una misión inmoral, hay que tratar de comprar a quien se deje, vivir en la fantasía de que la tendencia de una verdad abrumadora que recorre el país, va a cambiar, que las encuestas favorables son ciertas, que es imposible hacer lo que no se ha hecho y promete hacer el adversario, que es imposible perder con catorce años de fracasos a cuestas, misión que se le acabaron las mascaras, las ideas, la juventud, que se le caen casas, puentes, una misión cuyo protagonista demostró con sus ausencias que es  prescindible, porque después de todo el no es Ethan, ni gobernar es una película donde el show debe continuar, el tiempo se acabo.
La misión imposible termino, vienen realidades, hay un camino lleno de esperanzas, en la Venezuela de lo posible.

martes, 13 de julio de 2010

Estrés, las nuevas franquicias y una ambulancia azul

Vivir en un país donde el estrés es una cotidianeidad. Más que un reto es una forma de vida, que por cierto, de vida no tiene nada, y si sumamos la muerte, como algo que se toma tan natural, aun a sabiendas que morir en un tiroteo, un asalto, o en un “Ajuste entre bandas” no es del todo “bella natura” los niveles de estrés crecen sin límites. En junio del 2009 Psiquiatras de México aseveraban en su página web -Psiquiatria.com- que” México es uno de los países con mayores niveles de estrés en el mundo debido a que en él se encuentran los principales factores que provocan esa enfermedad tales como pobreza y cambios constantes de situación”.

El venezolano tiene un post-grado, en cuanto a cambios de situación se refiere, desde hace ya una década, existe una pauta amenazante, confrontadora y radical hacia cualquier sector del país, que se edita desde las cúpulas mas podridas del régimen, cada semana, acentuándose en cada periodo vacacional o cuando la población se presta a descansar o disfrutar de alguna festividad. Y qué decir de una Asamblea Nacional que dicta leyes, las edita, las modifica y cambia, al mejor estilo de cómo vaya yendo vamos viendo o como nos vayan diciendo vamos haciendo. ¿Es posible no tener estrés cuando en vez de pensar en progreso? , se está pensando en cómo no perder lo poco que se tiene, ¿Sera que la falta de servicios, los huecos de tus calles, y la inflación que devora tu bolsillo no genera estrés? ¿O ya el nivel está muy alto gracias a la inseguridad, y el manejo ineficiente de los recursos públicos? Y para colmo de males esta degradación sistémica del país, ha llegado al extremo de que no se puede conducir por una ciudad, pequeña o grande, en un vehículo modesto, o de trabajo sin ser cazado por los nuevos depredadores, que buscan la coima, la mordida, el tumbe, el matraqueo o la plata pa’ los frescos.

Desplazarse en carro por esta jungla corporativa uniformada, es toda una odisea, y mientras más modesto usted sea, o se vea su cacharrito es peor, y lo digo porque a los de las carros nuevos y costosos, solo los atacan con grúas y cuando no está el dueño.

¿En donde se perdió la brújula?, para que funcionarios en moto aguarden al pasar un semáforo, viendo por su retrovisor, ligando que alguien se coma una luz, ¿qué hicimos mal? para que en una de estas nuevas franquicias llamadas alcabalas, se rebusque un documento, se pida autorización para conducir más allá del carnet de circulación o se limpie el vidrio de un parabrisas buscando con desesperación, una pequeña grieta que los provea de la escusa para la charla de las unidades tributarias que se deben pagar.

Al estrés, que producen estas franquicias, se le suman, las que se colocan para cometer secuestros, y las que con jovencitos vestidos de verde pero con un fal o Kalashnikov, te sorprenden en medio de la nada, mirándote con esa cara de médium que trata de adivinar, ¿si eres o no?. Después de todo, la revolución avanza al comunismo, cambiando solo los colores, aunque si me da un ataque de estrés, por estas nuevas franquicias, pasando por Lara, estoy seguro me llevaran en una ambulancia azul y cambiara al menos la percepción cromática.