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sábado, 9 de abril de 2011

Y a ti, ¿Qué te importa?

La lista de las cosas que no importan en esta nuestra Venezuela, es cada día más grande, esto es un avance liberador de estrés, que permite a una parte de la población, estar punteando las encuestas de felicidad de toda América, es que el estrés es preocupación, y si no preocupa no molesta, y si no molesta da felicidad, y así sucesivamente hasta llegar al hombre nuevo y ascender a otro plano, eso sí en socialismo, porque eso del cielo capitalista, da estrés.

Si alguien tenía miedo a morir y eso le causaba inquietud, eso es etapa superada, ahora la inseguridad liberadora, no le permite a usted pensar en ello, ya que no es necesario estar enfermo, ó sufrir de un accidente para morir, haga lo que haga, usted puede fallecer, sentado en su cama, tomando un café, ó simplemente trotando para vivir mejor, porque recuerde las balas son de todos. Atrás quedo eso de que los demás piensen que hueles extraño por falta de un baño, eso se acabo, se está trabajando arduamente, para que cada día menos personas les llegue agua, menos se bañen, seamos más ecológicos, y así el extraño sea el que huele bien, definitivamente una idea que quita un peso de encima y ahorra agua.

De ahora en adelante se acabo ese pensar -agobiante- de la amas de casa, cuando el capitalismo las sometía a pensar y decidir entre tantas marcas y tanta variedad, que comprar y preparar para cada comida de la semana y los postres, el Socialismo elimina esa carga de estrés domestico, proporcionando progresivamente menos opciones, dejando mas neuronas listas, para pensar en la revolución, y a quien le importa si no hay luz, si el sol te ayuda a captarla vitamina D, el metro y las calles destruidas, son solo incentivos para caminar y mejorar la condición cardiovascular, no nos alteremos por el narcotráfico, ese es un problema del imperio, ¿Leer varios periódicos? No, lean el diario Vea mientras llega Granma Venezuela, ¿forzar el pulgar haciendo zapping? basta de forzar la mente, eso se elimina con una buena cadena televisiva, ¿qué me dicen del estrés de educar bien a los hijos?, eso lo resuelve el estado y sus milicias tranquilo, adiós al estrés de buscar dinero, ser rico es malo, y si algo falta se saca del conuco vertical y se hace trueque.

¿Pero tú país, mi país, que? ¿Tus hijos, el futuro? ¿Tú conciencia? ¿Pasaran a la lista de lo que no importa? Pues muchísimos estamos preocupados, nos estamos ocupando y nos importa, y a ti, ¿Qué te importa?

martes, 13 de julio de 2010

Estrés, las nuevas franquicias y una ambulancia azul

Vivir en un país donde el estrés es una cotidianeidad. Más que un reto es una forma de vida, que por cierto, de vida no tiene nada, y si sumamos la muerte, como algo que se toma tan natural, aun a sabiendas que morir en un tiroteo, un asalto, o en un “Ajuste entre bandas” no es del todo “bella natura” los niveles de estrés crecen sin límites. En junio del 2009 Psiquiatras de México aseveraban en su página web -Psiquiatria.com- que” México es uno de los países con mayores niveles de estrés en el mundo debido a que en él se encuentran los principales factores que provocan esa enfermedad tales como pobreza y cambios constantes de situación”.

El venezolano tiene un post-grado, en cuanto a cambios de situación se refiere, desde hace ya una década, existe una pauta amenazante, confrontadora y radical hacia cualquier sector del país, que se edita desde las cúpulas mas podridas del régimen, cada semana, acentuándose en cada periodo vacacional o cuando la población se presta a descansar o disfrutar de alguna festividad. Y qué decir de una Asamblea Nacional que dicta leyes, las edita, las modifica y cambia, al mejor estilo de cómo vaya yendo vamos viendo o como nos vayan diciendo vamos haciendo. ¿Es posible no tener estrés cuando en vez de pensar en progreso? , se está pensando en cómo no perder lo poco que se tiene, ¿Sera que la falta de servicios, los huecos de tus calles, y la inflación que devora tu bolsillo no genera estrés? ¿O ya el nivel está muy alto gracias a la inseguridad, y el manejo ineficiente de los recursos públicos? Y para colmo de males esta degradación sistémica del país, ha llegado al extremo de que no se puede conducir por una ciudad, pequeña o grande, en un vehículo modesto, o de trabajo sin ser cazado por los nuevos depredadores, que buscan la coima, la mordida, el tumbe, el matraqueo o la plata pa’ los frescos.

Desplazarse en carro por esta jungla corporativa uniformada, es toda una odisea, y mientras más modesto usted sea, o se vea su cacharrito es peor, y lo digo porque a los de las carros nuevos y costosos, solo los atacan con grúas y cuando no está el dueño.

¿En donde se perdió la brújula?, para que funcionarios en moto aguarden al pasar un semáforo, viendo por su retrovisor, ligando que alguien se coma una luz, ¿qué hicimos mal? para que en una de estas nuevas franquicias llamadas alcabalas, se rebusque un documento, se pida autorización para conducir más allá del carnet de circulación o se limpie el vidrio de un parabrisas buscando con desesperación, una pequeña grieta que los provea de la escusa para la charla de las unidades tributarias que se deben pagar.

Al estrés, que producen estas franquicias, se le suman, las que se colocan para cometer secuestros, y las que con jovencitos vestidos de verde pero con un fal o Kalashnikov, te sorprenden en medio de la nada, mirándote con esa cara de médium que trata de adivinar, ¿si eres o no?. Después de todo, la revolución avanza al comunismo, cambiando solo los colores, aunque si me da un ataque de estrés, por estas nuevas franquicias, pasando por Lara, estoy seguro me llevaran en una ambulancia azul y cambiara al menos la percepción cromática.

viernes, 7 de mayo de 2010

Teoría de la rabieta perdida

Esta teoría debía llevar otro nombre, pero como la palabra que sustituye a rabieta, está asociada en otros países, a situaciones poco apropiadas, como el síndrome post-abstinencia sexual, u otros más difíciles de explicar de buena manera, se quedo así.

Hace muchos años, cuando se iba a realizar el mantenimiento de alguna tubería, se anunciaba el lunes – Por radio AM- que el sábado estaría suspendido el servicio de tal hora a tal hora, todo esto lo explico para ilustrar a los menores de 25 años, ya que antes de la revolución solo tenían 13 años, y por allí a esa edad es que se empiezan a almacenar recuerdos de manera más perdurable en el tiempo. Con esto también les aclaro que los gobiernos de aquellas épocas usaban: planificación, inversión y mantenimiento. Como acciones y no como palabras. El caso es que mi querida madre, cada día mas nombrada por los seguidores del régimen,- a mucho orgullo -, se estresaba desde el martes, diciendo: “No ven se va a ir el agua , hay recoger en potes y ollas, porque no va a haber”, el miércoles hacia una limpieza profunda, ya que según ella no se sabía con seguridad si regresaría el agua, El jueves seguía el stres tratando de lavar todo lo que podía en la noche, porque es capaz y se vaya antes decía, y llegaba al clímax el viernes donde ni se te ocurriera jugar, sudar, ensuciar, ni nada, mientras la escuchabas, rezongando a toda hora, no voy a poder lavar, tendré que apartar un poco de agua para las plantas, que buena broma y frases las cuales se que son obvias, convirtiendo el estrés, en una rabia creciente que agobiaba a todos en la casa. Llegaba el sábado y como por arte de magia, sucedía algo milagroso, del grifo salía agua y para ella todo desaparecía.

Sin embargo las secuelas de esa situación me hicieron comprender, que es mejor ocuparse que preocuparse, y que la inteligencia para determinar que se puede cambiar y que no, determina el esfuerzo que debes poner en cambiar lo que puedes, hoy gracias a esta teoría, aplicable a las cosas que suceden en nuestro país, me lo tomo con soda y esperare a que la mesa de la unidad termine de una vez de anunciar los candidatos, para poder así, cambiar lo que puedo cambiar. Mientras tanto mi madre está feliz, ya que se le va el agua y la luz, sin aviso y sin protesta, pero si estrés.