miércoles, 9 de enero de 2013

De la posesión al exorcismo



Cuando el espíritu de un hombre ha sido tomado por otro espíritu y deja de ser el, para manifestarse de manera incomprensible, suele pensarse en que existe la posibilidad de una posesión, pero esto no es suficiente para juzgar, cuando se puede dar una posesión o no. Durante años los expertos han recogido una serie de situaciones coincidentes que dan luces de, cuando espíritu está en proceso hacia la toma de posesión de otro, no importa que sea el mismo individuo, y este realizando las mismas funciones, para aplicar el Rituale Romanum o ritual romano, usado desde 1614, hasta su última modificación, un poco después de1998, claro es imprescindible que se dé la posesión, y comprobar algunas de las manifestaciones que están asociadas con ella como lo son:
Memoria borrada, esto nos hace ver como un individuo, pareciera que de repente inicio su vida apenas ayer y no recuerda lo que ha hecho, y sobre todo lo que no ha hecho, presentándose como un individuo nuevo cada vez.
Aversión a lo sagrado, presentada como una constante lucha en contra de la iglesia y sus representantes, incluso puede ser que los llame diablos en sotana.
Acceso a conocimientos sobre sucesos distantes y ocultos, léase Gnosis, se reconoce fácilmente, sobre todo si el individuo crea conspiraciones en su mente sobre su asesinato, y culpa de todo lo que sucede que no le agrada, a una persecución de un ente etéreo que desea de sobremanera su fracaso, pueden ser fuerzas ocultas, sectas, alienígenas o el imperio.
Cambios drásticos en la entonación vocal y la estructura facial, puede pasar de una conversación tranquila, a despotricar de todo, colgarse en las vocales de manera agresiva, amenazante y gesticular mientras grita la palabra muerte o cosas como freír cabezas, usar fusiles y otras manifestaciones.
Aparición de enfermedades sin causa aparente, lo cual le parece muy extraño al individuo, llegando a asociar enfermedades de otros pares, a un ataque de un tipo de arma no conocida, la cual le ocasiona su padecimiento.
Así como respiración agónica y fuerza desproporcionada, esta última vista sobre todo en vísperas de elecciones.
Lo importante del tema de la posesión no es cuando ocurra, o si el espíritu tomo posesión del otro desde antes de este escrito, lo importante es que el exorcismo viene, ya que no puede estar un espíritu desde lo lejos, dominando a otro y a otros por siempre, no importa si la causa fue, la invocación de espíritus de personas difuntas o algún tipo de pacto para permanecer en el poder, no es vital determinar si el origen es psicológico, gracias a una tendencia obsesiva o un trastorno disociativo, lo importante aquí es como dirían los griegos el exorkismos de donde deriva la palabra exorcismo, que significa estar sujeto a juramento, juramento que para hacerlo cumplir no es necesario interpretaciones, hay que estar para hacerlo, todo lo demás, es buscar demonios, que al final se exorcizarán, eliminando lo malo, para ver lo mejor de cada uno de nosotros.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Las uvas o los mamones del tiempo


Cuando Andrés Eloy blanco en 1934 escribió las Uvas del Tiempo, su musa intelectual estaba recién vestida de libertad y con olor a exilio, ya que recién, había salido de la cárcel por pensar diferente al régimen de Juan Vicente Gómez. Muchas veces la musa se asoma tras las rejas de quienes padecen la persecución política, su inspiración puede ser fugaz, pero los resultados no los opaca el tiempo y las circunstancias, más cuando el aroma de opresión se deja colar en las cárceles, y viste a sus carceleros por encima de su ropaje corderil.
Si un Andrés Eloy Blanco retornara al hoy y reescribiera su poema, con la sal de nuestras vivencias, y en el cuerpo de un preso político, ¿cómo lo reescribiría? Sintiendo ese perenne  amor a nuestra madre mayor, Venezuela. Sería algo así:

Venezuela: Esta noche se nos muere otro año
En esta patria grande: Los malandros están de fiesta
Dianas,  caravanas etílicas, ¡uh ah como gritan!
Claro, como todos se están aprovechando de tan cerca…
¡Yo estoy tan incrédulo, Venezuela,
tan incrédulo! : Pero miento, que  ojalá lo estuviera;
estoy  claro con lo que te paso, y eso es el recuerdo de un año
pasado que en la memoria se queda.
Si vieras, si escucharas este alboroto: Hay hombres
vestidos de locura con boinas viejas,
tambores de cuarteles
fusiles y trompetas;
el halito canalla 
de las mujeres de poder ebrias  
el diablo, con diez latas prendidas en el rabo,
anda por esas calles inventando piruetas 
y por esta balumba en que da brincos 
el gran país histérico,  
Mi incredulidad y tu recuerdo, Venezuela, 
Marchan como dos penas.

Si, con que parte del alma desgarrada, escribiría Andrés sus uvas del tiempo, con qué forma de dolor imaginaria, escribiría en esta noche última del año “Esta es la noche, en todos se ponen en los ojos la venda” los brindis saben a barrotes y las sonrisas esconden el dolor de los que no están libres, a donde nos lleva este cierre de cuentas por querer olvidarlas, Andrés Eloy seguiría escribiendo igual que aquella vez:

“Y el beso familiar a medianoche:
«La bendición, mi madre»
«Que el Señor la proteja...»
Y después, en el claro comedor, la familia
congregada para la cena,
con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado,
y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.
¡Madre, cómo son ácidas
las uvas de la ausencia!
“

¿Las uvas de la ausencia? ¿Y que de lo que hay, y de lo que queda? ¿Cómo un país se levanta de lo que viene cuando su sangre no entiende? ¿Cuántas casas enlutadas por la ausencia repentina, de una violencia que no termina?

¿Es que acaso la reflexión no llega al vivo pero ausente de todo los que nos pasa? La voz  de Andrés Eloy esta mas vigente: “¡Madre, cómo son ácidas las uvas de la ausencia! “

Ya la dulzura de los meses se fue hace tiempo, ya las uvas no sirven para los deseos más profundos, ¿Estaremos experimentando una involución endógena? ¿Ya no serán uvas si no mamones? ¿Cuantos racimos habrá que chuparse para que alguno de los deseos hagan despertar al de a lado? Porque con las uvas el deseo es rápido y se va en un mordisco, con los mamones luego de tanto desear viene lo amargo del desencanto en un pepazo.
Porque desear no es suficiente hay que hacer, y el final del año o el principio de otro, son buenos para demostrarnos, lo que es bueno, seguir adelante, porque hay gente que quiere ser mejor, hay un año mejor y está en nosotros lograrlo.
No puedo dejar de sentir la tristeza que nos dejó Andrés Eloy Blanco en la última estrofa de su poema, una realidad en 1934 como este año que paso.

“Madre, esta noche se nos muere un año;
todos estos señores tienen su madre cerca,
y al lado mío mi tristeza muda
tiene el dolor de una muchacha muerta...
Y vino toda la acidez del mundo
a destilar sus doce gotas trémulas,
cuando cayeron sobre mi silencio
las doce uvas de la Noche Vieja
.”

Pero solo usted puede saber si el próximo diciembre en sus manos estarán, las uvas o los mamones del tiempo.